La pregunta es si estamos desarrollando los programas que necesitamos.
La defensa está de moda. Quizás sea más correcto decir que el debate sobre cuánto hay que invertir en defensa está de moda.
Se pide además una respuesta con urgencia, pero las prisas no deben hacernos perder la visión sobre las razones que deben llevar a un mayor esfuerzo en nuestra defensa.
De esas razones deben derivar las prioridades y las estrategias operativas, industriales y tecnológicas coherentes para atender a las necesidades, y no al revés.
