España podría jugar un papel más importante en este incierto escenario si consolida el presupuesto y mejora su estructura.
La recién finalizada cumbre de la Alianza Atlántica marca el 75 aniversario de la organización defensiva más longeva de la historia, reforzada ahora por la incorporación de Suecia como nuevo miembro.
El comunicado final ratifica la necesidad de contar con esquemas defensivos sólidos para afrontar los desafíos a los que se enfrentan los aliados.
Es significativo el llamamiento a la necesidad de reducir barreras comerciales y financieras, así como la atención a las cadenas de suministro.
Tanto la continuidad en el esfuerzo económico como la colaboración para proporcionar las capacidades militares necesarias dependen de la voluntad política de los países.
