El autor desgrana cómo funciona la política de compras y analiza los cambios que se plantean de cara a los próximos años.
La responsabilidad de proporcionar a las Fuerzas Armadas los recursos que necesitan para cumplir sus misiones es una responsabilidad política. En España, la Ley 5/2005 asigna al Ministerio de Defensa la responsabilidad de obtener y gestionar esos recursos. La política de adquisiciones de sistemas de armas tiene una especial relevancia porque su ejecución tiene una directa repercusión sobre la operatividad de las unidades.
Al mismo tiempo, e igualmente por razones políticas, debe contribuir al fortalecimiento del tejido tecnológico e industrial nacional. Una peculiaridad que no es solo española.
De forma genérica, las organizaciones de adquisiciones responden a tres modelos básicos. En un primer modelo la responsabilidad recae en los Ejércitos, sin que la estructura administrativa intervenga más allá de distribuir los recursos económicos a cada uno de ellos, que la ejecutan siguiendo criterios específicos. Se trataría de un modelo totalmente descentralizado, que actualmente parece superado.
